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Cada una hora se ve transitar por el río Calle Calle un taxi acuático, una nave amarilla que de inmediato recuerda un vaporetto veneciano. La embarcación, impulsada por motores eléctricos que funcionan con la energía solar capturada por paneles ubicados en su propio techo, es parte de un proyecto llamado Transporte Fluvial Sustentable.

Visión Valdivia, la entidad que está detrás de todo esto, es una corporación privada sin fines de lucro que plantea la utilización del Calle Calle como un troncal, y está a la espera de la obtención de fondos para que esto se transforme en un sistema de transporte público que tendrá 26 muelles entre Torobayo y Collico.

Por ahora, el Transporte Fluvial Sustentable funciona en lo que llaman la Ruta Hotelera, que une el hotel Naguilán y el Villa del Río pasando por una estación intermedia ubicada en el muelle Schuster, donde se espera tener el centro de operaciones de este proyecto, sobre un muelle flotante de 60 metros cuadrados que funcionará con energía propia y además albergará tiendas, cafés y salas para montar exposiciones.

Una vez que las demás estaciones se financien, se estima que el recorrido total podría realizarse en media hora, y este troncal, que además se conectará con la estación terminal de buses, podría admitir rutas secundarias transversales. Por ahora, el sistema que se autofinancia con publicidad se sostiene con la Ruta Hotelera y con los recorridos turísticos que se dan en enero y febrero.

La ciudad de Valdivia, que sí tiene un río navegable, se da el lujo de contar con un sistema de transporte en potencia. Ésta es una de las ideas más innovadoras que he visto en el sur en el último tiempo, por lo simple y útil. La vi en funcionamiento y me parece que el resto debe implementarse con la mayor rapidez posible.

Cuando el río es verdaderamente navegable, la navegación no es sólo un chiche mediático. Es un sistema coherente y sostenible, con bases fundamentadas y con un real servicio a la comunidad. Lo folclórico, lo anecdótico, lo banal, aquí ni siquiera queda en segundo plano. Es que simplemente no tiene cabida.

POSTDATA: Y dicho sea de paso, lo turístico viene de regalo.

Artículo publicado en Vivienda & Decoración, El Mercurio

Texto: Felipe Assadi, arquitecto.

Ilustración: Francisco Javier Olea